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28.7.11

Otoño

viniste a mí cuando la calle se cubría con la piel amarilla de los árboles
en esa muda que desnuda los arbustos
y la tierra reclama su antigua vestimenta
te conocí en otoño
como si yo también mudara desde el fondo
como si algo en mí
o quizás todo
se hubiese renovado
y fueron tus palabras
pero también los estrictos silencios
lloviendo dentro de mí
hasta que quedaron desnudos
los titánicos árboles de letras que cuidé por años
luego me dejaste pobre
desnudo de cuanto tenía y cuanto creía
y de tan gentil hojarasca me nació una voz nueva
trémula
como el temblor secreto de una hoja en su vuelo
yo he dicho que viniste a mí en otoño
y hay otro otoño en la ventana
otra vez las hojas anticipan invierno
emprenden de nuevo ese vuelo nocturno
como mi cama
que se siente desnuda
de pronto
sin tus brazos
ni tus besos.

27.7.11

Génesis Confeso

yo he nacido del fondo de tus ojos:
inventados de tus iris mis centímetros,
en tu vista soy la fruta que despierta,
la fría mañana contenida en el rocío,
la potencia de sólo la semilla.
en tu vista nazco y ahí muero,
el silencio de tus ojos me ha nombrado,
de ahí nací erigido por tus luces,
por la inagotable oscuridad de tu sonrisa;
nací de tu pequeño demiurgo,
de las pléyades que guardas tras la lengua,
de ahí engendraste mis dedos y mis uñas.
mis ojos son sin fondo:
sólo en ti se encuentran y terminan.

yo he nacido de tus silencios que me dices,
de tus cantos nocturnos y enfadados,
fui nato de tus piernas y tu ombligo,
de tu utópica nariz, tus pechos blancos,
de tus sonrisas tímidas y tus gestos de reojo,
nací de tus claros espirales
y en tus beatrices fui parido de tus soles.

cuando no agoto ni tus valles ni tus órbitas,
cuando tu desierto me parece tan pequeño,
ese día me acuesto muerto o sin haber nacido,
me acuesto no parido de tus manos,
no hecho por tus uñas ni tus vértices,
triste como un grano de sal bajo luna,
arcoiris nocturno soy entonces.

yo he nacido del fondo de tus pieles,
bajo tu pecho, en tus pulmones, en tu hígado,
hijo de tus vísceras y sales,
del polvo de tu ausencia me creaste;
yo he nacido
y no he vuelto a ser el que no era desde entonces;
para morir en ti nací, pues de ti vengo,
nací para envolverme,
para doblarme tibiamente
como luz de higo entre tus piernas,
he nacido de ti y a ti regreso,
porque tú estás en mí y yo en ti sigo,
porque somos nosotros aún sin serlo:
de la misma manera
que en tus ojos la luz nunca se agota,
sigo en ti como la ausencia:
sigo en ti como el silencio en la palabra silencio.

26.7.11

Antiguo Poema sin nombre #1

a estas horas se me viene la nostalgia,
a estas horas en que me estás lejos,
se me escurrió el karma entre el insomnio:
caracolas de aire y crisálidos llantos se aglomeran.

todo es tan pequeñamente infinito
cuando no estás o no es de noche:
los silencios de marfil que hay en tus pasos,
el ecléctico e hipnótico vaivén de tus mareas,
la noche que no duerme,
el sueño cíclico en los huesos;
intentos nacarados dolidos de lama y de ceniza:
oníricos intentos nacarados bañados
del incendio de tu falta.

se me va a hacer polvo este momento:
todo es tan limitado y pluricéntrico en tu ausencia,
todo es tan agostado sin tu brazos.
a estas horas te extraño, aquí, donde no estamos,
a estas horas de mi plástica ansiedad devora ansias;
se me cuela la noche entre los poros:
poco a poco la sangre no es motivo.
la espiral inmensa y cristalina de invisibles referentes
hace de la noche sólo noche:
a estas horas te extraño entre mis tibios labios ayunados:
a estas horas de ausencia y de deseo.