viniste a mí cuando la calle se cubría con la piel amarilla de los árboles
en esa muda que desnuda los arbustos
y la tierra reclama su antigua vestimenta
te conocí en otoño
como si yo también mudara desde el fondo
como si algo en mí
o quizás todo
se hubiese renovado
y fueron tus palabras
pero también los estrictos silencios
lloviendo dentro de mí
hasta que quedaron desnudos
los titánicos árboles de letras que cuidé por años
luego me dejaste pobre
desnudo de cuanto tenía y cuanto creía
y de tan gentil hojarasca me nació una voz nueva
trémula
como el temblor secreto de una hoja en su vuelo
yo he dicho que viniste a mí en otoño
y hay otro otoño en la ventana
otra vez las hojas anticipan invierno
emprenden de nuevo ese vuelo nocturno
como mi cama
que se siente desnuda
de pronto
sin tus brazos
ni tus besos.
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